PICNIC, CONSTRUYENDO NUEVAS REALIDADES EN TORNO A LOS ROLES DE GÉNERO
Por César
Desde el momento en el que se conoce nuestro sexo, se nos designan ciertos roles de acuerdo a éste. Que de alguna forma se espera que se cumplan debidamente.
EL sexo determina de alguna manera el papel de nosotros cómo actuantes. Estos roles están constituidos dentro del marco establecido socialmente. Se espera de nosotros como actuantes cierta normalidad.
Pero estos roles no representan sino una realidad que se ha construido social, espacial e históricamente. Y siendo que la realidad se va construyendo, en esos marcos, no es estática. No sería tan disparatado entonces cuestionar esos roles de género pues en el ejercicio mismo de la controversia y la innovación se constituyen nuevas realidades y por ende nuevos roles.
El realizar prácticas que no se esperan de acuerdo a nuestro género precisamente ejemplifica como nuevas versiones de la realidad se van construyendo.
Por ejemplo, en cuestiones espaciales se espera que sea la mujer quien “pise” la cocina; que sea el varón el que se dedique a deportes “rudos” y deje actividades como el baile al sexo opuesto; que los videojuegos sean ajenos al sexo femenino; que el masculino y lo sensible no vayan de la mano; incluso que ciertos saberes sean únicos y exclusivos a cierto género.
Pero es precisamente el meterse en el terreno del sexo opuesto el que va abriendo la pauta a cuestionar la homogeneidad encerrada a los roles de género.
Como varón y experiencia propia, puedo decir que en un principio me consideré ajeno a ciertas prácticas por considerarlas impropias de mi sexo. Pero el hecho de experimentar precisamente esas prácticas me permitió liberarme de cadenas impuestas a mi sexo social y culturalmente dentro del margen de la Masculinidad.
Prácticas como; el ejercicio de mi sexualidad más allá de la concentración en los genitales que me permitió disfrutarla más; adentrarme en la cocina me hizo descubrir que era una práctica que disfrutaba; incluso el cuidado de mi higiene e imagen elevó mi autoestima.
Entonces ¿Por qué relegarme sólo a las prácticas que la sociedad de alguna manera determina como únicas para mí? ¿Por qué no cuestionar los papeles que se asumen a mi sexo?
Después de todo cuestionar esa realidad me hizo disfrutar más mi persona y mis interacciones con los demás.
Crear nuevas construcciones de la realidad es algo común en la sociedad, por tanto no existe ni existirá una realidad absoluta y lo que se da por sentado hoy también será cuestionado mañana.
RUPTURA DE GENERO A TRAVES DE UN PICNIC
Ivon Yadira Sanchez Sanchez
La ruptura de genero ha sido hasta ahora un tema de gran debate para los intelectuales, sin embargo, no solo se puede analizar u observar a través de argumentos perfectamente estructurados. Nosotros en clase lo hicimos a través de un picnic con compañeros de clase, quienes deleitábamos deliciosas botanas al mismo tiempo que se compartíamos: anécdotas, gustos o ideas sobre tales rupturas. Antes de rescatar lo compartido, es necesario entender que nos estamos refiriendo a género, debido a su consideración como la manera en la cual todas las sociedades del mundo determinan las funciones, actitudes, valores y relaciones que conciernen el hombre y la mujer, es decir, la serie de aspectos que contribuyen a brindar un panorama acerca de la situación de las mujeres y los hombres en la actual sociedad y cuales son las representaciones ideológicas que le dan sentido y sustento, al hablar de ruptura nos estamos refiriendo a no cumplir con tales ideologías p sentidos, es decir que no se busca seguir este patrón de representaciones, sino al contrario, indagar sobre la contraparte del discurso del género.
Por lo tanto, todos los compañeros compartimos nuestras rupturas de género en aspectos de la vida cotidiana como la compañera deportista, el compañero al que le gusta hacer postres, las mujeres que sabemos utilizar herramientas para solucionar detalles de casa, la compañera que estuvo en una escuela militar super disciplinada, entre otras.
Considero que fue una muy buena experiencia porque no se tuvo que recurrir a la parte teórica para poder ubicar la ruptura de género, que por cierto esta critica no pretende categorizar como correcta o incorrecta., pero que en algún punto sería necesario romper con los estereotipos de genero para desarrollarse como personas, no en función del género.

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